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¿Qué podemos aprender de la fe en Corea del Norte?

A pesar de los riesgos, miles de cristianos norcoreanos mantienen su devoción a Cristo

Publicado el 09 Sep 2025 • Actualizado el 08 Sep 2025

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La refugiada Hannah ora por los cristianos que aún permanecen en Corea del Norte

Hoy se conmemora la Fundación de Corea del Norte, donde seguir a Jesús sigue siendo un secreto peligroso. Tener una Biblia es ilegal e incluso actitudes que parezcan una oración, como cerrar los ojos o inclinar la cabeza en público, pueden hacer que la persona sea interrogada por las autoridades.

Aun así, a pesar de los riesgos, miles de cristianos norcoreanos mantienen su devoción a Cristo. Estos hermanos tienen mucho que enseñar a la iglesia global. Hoy vamos a conocer siete lecciones de la iglesia secreta en Corea del Norte.

1. El sufrimiento produce una esperanza inquebrantable

“En mi celda, yo tenía solo una esperanza: que el Dios de mi madre escuchara mis oraciones”, cuenta Hannah*, una ex prisionera norcoreana. En todo el país, los cristianos enfrentan amenazas de prisión, hambre y traiciones, pero su esperanza y alegría no se basan en las circunstancias, sino en Cristo.

2. Dios ve lo que se hace en secreto

“Cuando era niña, mi abuela cerraba la puerta para orar y cantar conmigo. Después de los cantos, ella me predicaba”, dice Hee-Jin*, una refugiada. No hay señales públicas de fe en Corea del Norte. No hay grupos de alabanza, letreros de iglesias ni decoraciones de cruces.

La fe se susurra. Las oraciones son silenciosas y las Escrituras deben memorizarse. Eso nos muestra que la presencia de Dios no es exclusiva de grandes escenarios y templos. Cristo está en los cuartos, en las cuevas y en las cárceles, recompensando la fe invisible con una fuerza nunca vista.

3. Lo que está guardado en el corazón no puede ser quitado

“Por causa de las búsquedas inesperadas de la policía, tuvimos que esconder las Biblias en casa. Había tres: una en chino, una en coreano que mi abuela tradujo del chino a mano y otra en coreano que recibimos de un amigo. Forramos esas Biblias con fotos de los líderes Kim Il-Sung y Kim Jong-Il para evitar sospechas”, cuenta Hee Young*.

En Corea del Norte, poseer una Biblia puede llevar a la pena de muerte, no solo para el cristiano, sino para toda la familia. Cuando no pueden quedarse con la Biblia, memorizan lo más posible: capítulos enteros o incluso todos los evangelios. La iglesia secreta nos muestra que la Palabra de Dios no es opcional. Es oxígeno.

4. Existe una comunidad invisible

“Mi amigo me llevaba a las montañas. Allí nadie nos escucharía por accidente. Él me explicó sobre Jesús y la Biblia. Yo podría haberlo denunciado y recibir una recompensa, pero sabía que toda su familia sería arrestada. Ya no confiaba en el gobierno, confiaba en el Dios de mi amigo”, cuenta Kyung-So*.

En un ambiente sin iglesias ni pastores, el Espíritu Santo une a los cristianos. La fe no se manifiesta en grandes reuniones, sino en el sufrimiento compartido entre quienes se arriesgan para seguir las enseñanzas de Jesús.

5. El perdón es más fuerte que el miedo

“Cuando estaba presa, era fácil odiar a los guardias, pero intenté perdonarlos y pedí a Dios que los usara para ayudarme. Cuando estuve muy enferma, los guardias me trajeron comida extra. Así fue como sobreviví”, dice Hea Woo*.

El sentimiento de venganza puede parecer natural, pero cristianos como Hea Woo oran por sus perseguidores, incluso bajo tortura. Para ellos, el perdón no es solo una “idea bonita”, sino una actitud radical, costosa, que los hace más parecidos a Cristo.

6. Cristo es más importante que todo

“Ellos pueden quedarse con mi ropa. A donde voy, no necesito tener nada”, fueron las palabras de Seo-Yeun* a una compañera de celda. Ella podría haber salvado su vida si hubiera renunciado a la fe, pero eligió a Jesús. Tras meses de interrogatorios, fue llevada a un campo de trabajos forzados, donde murió. La fe de los norcoreanos nos lleva a preguntarnos si Jesús también es más importante que todo para nosotros.

7. Somos un solo cuerpo – y ellos nos necesitan

“Su ayuda nos muestra que Dios existe y no se ha olvidado de nosotros”, dice Chan-Woo*. El valor de los cristianos secretos nos inspira y nos enseña. Estamos todos unidos en Cristo.

La Iglesia Perseguida no necesita solamente que sepamos lo que sucede en su día a día. Necesita de nuestras oraciones y de nuestra ayuda. Aunque no tengan la misma libertad que nosotros, los cristianos norcoreanos tienen una claridad impresionante sobre su compromiso con Jesús. ¿Y si nosotros disfrutáramos de las Escrituras con la misma alegría que ellos? ¿Y si oráramos con el mismo fervor y sinceridad?

Esta semana, reflexiona sobre estas lecciones. ¿Cómo puedes no solo admirar a estos cristianos, sino imitar la manera en que siguen a Jesús? Los cristianos secretos nos están mostrando cómo caminar en la fe. Caminemos con ellos.

Tú puedes ser respuesta de oración

Con tu donación, los cristianos refugiados norcoreanos pueden recibir ayuda de emergencia y saber que la iglesia en América Latina está con ellos en oración y ayuda práctica.

*Nombres modificados por seguridad.

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La Redacción Puertas Abiertas América Latina es el equipo editorial con más de 7 años de trayectoria en la cobertura de la persecución a los cristianos en el mundo. Publica noticias basadas en relatos directos de corresponsales y cristianos locales en más de 70 países. Nuestro proceso editorial se basa en la verificación, contextualización y evaluación de riesgos. La identidad de las fuentes se preserva cuando existe riesgo para su seguridad, sin comprometer la veracidade de los hechos.