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400 cristianos son obligados a huir de la violencia de cárteles en México

Enfrentamientos entre grupos criminales en el estado de Guerrero afectan a comunidades rurales

Publicado el 03 Jun 2026 • Actualizado el 31 May 2026

Grupo de cuatro personas camina por un camino rural de tierra en una zona montañosa, llevando pocas pertenencias tras un desplazamiento forzado en México.
Familias caminan hacia un refugio después de abandonar sus hogares a causa de la violencia en México (foto ilustrativa)

*Los nombres fueron cambiados por motivos de seguridad.

El aumento de la violencia en México obligó a cerca de mil personas a abandonar sus hogares en el estado de Guerrero, al sur del país. Entre los desplazados, aproximadamente 400 son cristianos, según informes locales.

Los enfrentamientos comenzaron el 6 de mayo de 2026, cuando una disputa territorial entre dos grupos criminales, “Los Ardillos” y “Los Tlacos”, afectó a comunidades rurales del estado. Habitantes de Xicotlán, Tula y Alcozacán, en el sureste de México, reportaron ataques con drones, incendios y tiroteos que provocaron pánico y destrucción.

Comunidades enteras abandonadas

La comunidad más afectada fue Tula, donde todos los habitantes huyeron. El lugar quedó desierto después de que al menos 23 viviendas fueran incendiadas, además de la destrucción de vehículos y edificios comunitarios.

Otras localidades cercanas también sufrieron graves pérdidas. Viviendas quedaron reducidas a cenizas, cultivos fueron destruidos y animales murieron, dejando a muchas familias sin medios para subsistir.

Según el pastor Jairo*, líder cristiano que apoya a iglesias de la región, el impacto es aún mayor de lo que se ha informado.

Él estima que al menos 170 cristianos desplazados están refugiados en una ciudad cercana, mientras que otros permanecen en iglesias locales en condiciones precarias.

Grupos armados bloquean la entrada de ayuda en México

Adultos Caminan Tomados De La Mano Con Niños Durante Un Desplazamiento Causado Por La Violencia En México.
Familias que huyen de la violencia en México (foto ilustrativa)

La presencia de grupos armados y los bloqueos en las carreteras impiden el acceso seguro a las comunidades afectadas. Esto limita tanto la ayuda humanitaria como la obtención de información confiable.

Según colaboradores locales de Puertas Abiertas, los datos disponibles han sido recopilados por voluntarios y líderes cristianos que trabajan en la región, muchas veces bajo riesgo.

La iglesia pide apoyo en oración

La situación refleja una realidad ya conocida en el país, donde las comunidades enfrentan una presión constante por parte de grupos criminales. Sin embargo, cristianos de la región describen esta reciente ola de violencia como la más devastadora hasta ahora, ya que, además de obligar al desplazamiento de tantas personas, ha dejado iglesias locales completamente vacías.

En medio de la crisis, líderes cristianos destacan la urgente necesidad de apoyo en oración y ayuda humanitaria. La iglesia continúa buscando maneras de acoger a los desplazados y brindar apoyo a las familias afectadas.

¿Cómo orar por los cristianos desplazados en México?

  • Ora por la protección de las familias desplazadas, especialmente de los niños y los adultos mayores.
  • Pide a Dios provisión de alimentos, refugio y atención básica para los cristianos desplazados.
  • Intercede por líderes cristianos que están apoyando a los afectados, para que tengan sabiduría y fortaleza.
  • Ora también por los responsables de la violencia, para que abandonen el camino del crimen y experimenten una transformación.
Una Niña Mexicana Aparece Junto Al Título “Provisión Y Capacitación”

La Redacción Puertas Abiertas América Latina es el equipo editorial con más de 7 años de trayectoria en la cobertura de la persecución a los cristianos en el mundo. Publica noticias basadas en relatos directos de corresponsales y cristianos locales en más de 70 países. Nuestro proceso editorial se basa en la verificación, contextualización y evaluación de riesgos. La identidad de las fuentes se preserva cuando existe riesgo para su seguridad, sin comprometer la veracidade de los hechos.