Pastor de 83 años ayuda a cristianos perseguidos en su aldea
Publicado el 01 Feb 2018

Samuel* es un pastor de 83 años que dejó su aldea hace 26 años. Él nos cuenta: “Todos los cristianos que pudieron se fueron. Nuestra lucha por la independencia era larga. Los británicos se fueron, los indios ya no nos daban tanto problema. Los misioneros también fueron expulsados del país. Así que la persecución nuevamente volvía. Nos cansamos de estar tan solos, así que nos fuimos a la ciudad”.
Algunos de ellos fueron a iglesias fuera de la aldea, pero los más jóvenes se vieron forzados a trabajar arduamente durante el día para poder mantener su alojamiento y asegurar el alimento en la mesa. Algunos cristianos fueron vencidos por el alcoholismo queriendo olvidar sus dolores, y con el vicio se tornaron una carga adicional para la familia que trabajaba.
Casi todas las familias cristianas en esa zona rural tienen uno o más toxicodependientes o alcohólicos y más de una mujer en cada domicilio recibió amenazas de abuso o fue abusada. Nadie se atreve a denunciar en la policía. Ellos tienen que trabajar y son obligados a hacer todo lo que le pidan para sobrevivir.
Pero Samuel no se olvidó de los cristianos de su aldea. Junto con un grupo de creyentes más jóvenes él entrena y da apoyo financiero a sus ministerios. Y él mismo afirma: “Queremos estar al lado de los cristianos y enseñarles de la Biblia. Ellos tienen que descubrir que no solo existe la falsa esperanza de este mundo, sino en Jesús podemos encontrar la verdadera esperanza. Si lo conocen esto les dará otro significado a sus vidas”.
*Nombre modificado por razones de seguridad
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