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El sur de Filipinas es atacado por extremistas islámicos

El grupo Maute invadió la ciudad de Marawi y secuestró mujeres y líderes cristianos

En la tarde del 23 de mayo, extremistas del grupo islámico Maute (adepto al Estado Islámico) atacaron la ciudad de Marawi, en el sur de Filipinas. Además de los ataques, el grupo mostró la bandera del Estado Islámico por toda la ciudad. Los tiros disparados alcanzaron la prisión local, una escuela cristiana y una iglesia. Aún no se saben si los tiros fueron planeados o consecuencias del enfrentamiento iniciado por el grupo.


Los ciudadanos están asustados y piden oraciones. Ellos cuentan que las casas están siendo invadidas y que las mujeres que no visten la Jihad (velo islámico) están siendo secuestradas. En los medios sociales, hay pedidos de ayuda e información sobre desaparecidos publicados por sus parientes. En una de esas publicaciones, una víctima cuenta que ellos son obligados a citar la chahada (declaración de un credo islámico) para no ser asesinados.


El presidente Duterte declaró la ley marcial (cuando la justicia queda a cargo de las autoridades militares) por 60 días en toda la región sur. Él también canceló compromisos con Rusia para tratar la crisis en el país. Los militares alegan que la situación está bajo control y niegan la participación del estado Islámico en los ataques. Según ellos, el grupo Maute quiere apenas llamar la atención.


Gina*, colaboradora de Puertas Abiertas en la región, compartió el pedido de una cristiana ex musulmana: «»Por favor, oren por los cristianos de Marawi. Pidan por la protección de Dios sobre nosotros, algunos líderes cristianos fueron secuestrados por el Estado Islámico. Por favor, Intercedan por ellos también»».



*Nombre alterado por motivos de seguridad.

La Redacción Puertas Abiertas América Latina es el equipo editorial con más de 7 años de trayectoria en la cobertura de la persecución a los cristianos en el mundo. Publica noticias basadas en relatos directos de corresponsales y cristianos locales en más de 70 países. Nuestro proceso editorial se basa en la verificación, contextualización y evaluación de riesgos. La identidad de las fuentes se preserva cuando existe riesgo para su seguridad, sin comprometer la veracidade de los hechos.