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“Él me llamó por mi nombre”

Norcoreana da testimonio de su primer encuentro con Jesús

Publicado el 21 Ene 2026 • Actualizado el 19 Ene 2026

Refugiada-norte-coreana
Eun-Yeong no comprendía las verdaderas intenciones del evangelista Cho al ayudarla (foto representativa)

Puertas Abiertas contó la historia del evangelista Cho* y de su ministerio imposible de evangelizar a norcoreanos. Cada semana, caminaba por bosques en China en busca de personas que huían de Corea del Norte. En una de esas ocasiones, se encontró con la joven pareja Cheol-Ho* y Eun-Yeong*.

Al subir una colina empinada, Cho vio a Eun-Yeong y Cheol-Ho escondidos. Por el estado de su ropa, dedujo que la pareja estaba huyendo de Corea del Norte. A pesar de su acercamiento amistoso, Eun-Yeong gritó: “¡Aléjese de nosotros! ¡Déjenos en paz!”

Con calma, Cho respondió: “No estoy aquí para hacerles daño. Quiero ayudarlos. Por favor, no griten. ¡No sabemos quién puede estar escuchando!”

Cheol-Ho replicó: “No necesitamos su ayuda.”

El evangelista insistió, ofreciendo algo que necesitaban: “Tengo comida y agua. ¿Tienen hambre?”. Colocó la mochila en el suelo y se alejó. La pareja se acercó rápidamente para comer.

Cho volvió a aproximarse y dijo: “No se apresuren, esta comida y esta agua son para ustedes. En la mochila hay una lona y algunas mantas. Úsenlas para armar un refugio. Volveré para traer más comida”. Tal como prometió, el líder cristiano regresó con una linterna frontal y una mochila llena de provisiones.

Motivado por el amor

Durante la conversación, Eun-Yeong le preguntó a Cho: “Usted carga comida por las montañas y dice que hace esto todas las semanas. Debe haber una razón detrás de todo esto. ¿Por qué lo hace?

El cristiano respondió: “Es por causa de un hombre llamado Jesús. Él es el Hijo de Dios y te ama mucho. De hecho, traje para ti un libro sobre él. Y le entregó una Biblia a la norcoreana. Eun-Yeong negó con la cabeza, diciendo que no creía en Dios, y empujó el libro de vuelta. “Estamos agradecidos por la comida, pero no queremos tener nada que ver con supersticiones”, respondió con firmeza.

El evangelista se negó a aceptar la Biblia de regreso y dijo: “Este libro es tuyo. Leerlo o no es tu decisión”. Luego les advirtió sobre los peligros de permanecer en el bosque y los aconsejó sobre la fuga: “Si los atrapan, los enviarán de regreso a casa, y las consecuencias serán severas. Ustedes deben decidir qué ruta tomar, y yo haré todo lo posible para ayudarlos”.

Frutos de la labor imposible

Cho regresó al bosque varias veces. En una de ellas, Eun-Yeong corrió hacia él y dijo:
“Anoche, mientras dormía, tuve un sueño. Había una persona en mi sueño… me llamó por mi nombre. Creo que era ese Jesús del que habla el libro. No sé qué significa esto ni por qué Jesús me llamó por mi nombre, pero sé que quiero descubrir más sobre él. ¿Qué puedes contarme?”.

Refugiados Norte Coreanos
La bondad del evangelista Cho despertó el interés de la pareja norcoreana por conocer a Jesús

Cho explicó los fundamentos del evangelio y luego invitó a la pareja a quedarse en un lugar seguro para aprender más sobre la Biblia.”Es una casa donde estarán a salvo, aunque deben saber que, si los descubren, serán enviados a Corea del Norte. Esto también retrasará su huida. Pero parece algo que deberían considerar. Piénsenlo y avísenme mañana”, concluyó.

La noche siguiente, Cho se encontró con Eun-Yeong y Cheol-Ho con el refugio desmontado. “Decidimos que queremos ir a la casa para aprender más sobre Jesús. Por favor, llévenos allí esta noche”, pidió la norcoreana.

El cristiano chino sonrió y reconoció: “Estaba orando para que dijeran eso”. Los llevó en secreto hasta el auto y los condujo al refugio apoyado por Puertas Abiertas. Allí, la pareja recibió alimento y abrigo, participó en estudios bíblicos y decidió seguir a Jesús. Más tarde, optaron por regresar a Corea del Norte para compartir el amor de Dios con su pueblo.

Cho continuó con su ministerio, regresando al bosque para ayudar a quienes encontraba, y orando por Eun-Yeong y Cheol-Ho. Un año después, recibió un mensaje de la pareja: “Nuestra familia creció a cinco”, indicando que otros tres norcoreanos habían decidido seguir a Jesús.

*Nombres cambiados por seguridad.

Ayuda a refugiados norcoreanos

Eun-Yeong y Cheol-Ho fueron acogidos en casas refugio en China y pudieron conocer a Jesús y a otros cristianos norcoreanos. Dona ahora y ayuda a proveer alimento, abrigo y cuidados pastorales a otros cristianos refugiados de Corea del Norte.

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La Redacción Puertas Abiertas América Latina es el equipo editorial con más de 7 años de trayectoria en la cobertura de la persecución a los cristianos en el mundo. Publica noticias basadas en relatos directos de corresponsales y cristianos locales en más de 70 países. Nuestro proceso editorial se basa en la verificación, contextualización y evaluación de riesgos. La identidad de las fuentes se preserva cuando existe riesgo para su seguridad, sin comprometer la veracidade de los hechos.