Bienvenido
Accede a tu cuenta o regístrate gratis.

Educación cristiana desafía la violencia en Colombia

Entrenamientos preparan a líderes de la Iglesia Perseguida en América Latina
Pastores relatan cómo la enseñanza cristiana ayuda a la comunidad local a resistir la violencia en Colombia. (Foto representativa)

“Hace 15 días, dos jóvenes fueron asesinados frente a todos”, compartió el Pastor Simeón* durante una visita de Puertas Abiertas en 2024. Él y su congregación viven con miedo constante debido a la violencia de grupos armados ilegales vinculados al narcotráfico en el departamento de Nariño, Colombia.

“Podemos estar adorando en la iglesia y aun así escuchar disparos. Como pastor, les digo a los hermanos que no tengan miedo, que el Señor nos protege, pero es complicado. Cualquiera que hable sobre lo que está pasando o busque ayuda es automáticamente amenazado por estos grupos”, dijo el pastor, quien lidera una pequeña congregación en la región.

En estos territorios, los asesinatos, secuestros, extorsiones, amenazas de bomba, heridas por minas terrestres y reclutamientos forzados son comunes. Aunque la motivación para la violencia no es exclusivamente religiosa, las iglesias y sus miembros frecuentemente se convierten en objetivos, especialmente cuando se oponen a las actividades ilegales de estos grupos.

Restricciones al ministerio

El pastor Salomón, otro líder cristiano local, afirmó que aproximadamente 150 iglesias están directamente afectadas por la violencia en la región. Aunque Puertas Abiertas no ha podido confirmar esa cifra, la organización estima que el impacto es generalizado y que la violencia ha limitado gravemente las actividades de la iglesia.

“Barreras invisibles” que delimitan territorios controlados por grupos armados hacen que el discipulado, las visitas a los hogares y el evangelismo sean casi imposibles. “No podemos visitar a los hermanos que viven lejos; hay lugares a los que simplemente no podemos ir. Tenemos que enfocarnos únicamente en Jesús. Cualquier palabra percibida como crítica hacia estos grupos pone en riesgo a toda la congregación”, explicó Simeón.

El impacto psicológico es enorme y afecta tanto a los líderes como a sus familias. “Mis hijos han vivido enfrentamientos armados. Mi hija mayor ya no quiere quedarse aquí, y yo me quedo sin palabras”, afirma Simeón. Desde 2023, Puertas Abiertas ha trabajado en la región para fortalecer a los cristianos mediante oración, discipulado, apoyo psicológico y capacitación para ayudarles a enfrentar la persecución con fe y resiliencia.

Hasta el momento, más de 880 cristianos han sido beneficiados por estas iniciativas. “Puertas Abiertas me ha ayudado mucho. Las capacitaciones fortalecieron mi llamado, y su apoyo nos ha hecho sentir que no estamos solos”, dijo el Pastor Simeón, quien participó en una capacitación bíblica en 2024.

Prepara a pastores para la persecución en América Latina

La iglesia latinoamericana necesita líderes preparados para enfrentar la persecución con fundamentos bíblicos. Apoya hoy la educación cristiana de pastores en Cuba y Nicaragua y demuestra que nuestros hermanos en la fe no están solos.

Nombres cambiados por seguridad

Peticiones de oración

  • Ora para que la luz de Cristo brille en medio de la violencia y muchos sean salvos.
  • Intercede para que el evangelio se extienda en Colombia.
  • Ruega por la protección de los pastores y líderes que sirven en zonas de extrema violencia.
  • Clama por el fin de la escalada de violencia en las áreas afectadas, incluyendo Tumaco, Olaya Herrera, El Charco, Roberto Payán, El Vergel, Samaniego, Barbacoas y Cumba.

Al Rodap%C3%A9 Md Fevereiro 2025 1741578549915

La Redacción Puertas Abiertas América Latina es el equipo editorial con más de 7 años de trayectoria en la cobertura de la persecución a los cristianos en el mundo. Publica noticias basadas en relatos directos de corresponsales y cristianos locales en más de 70 países. Nuestro proceso editorial se basa en la verificación, contextualización y evaluación de riesgos. La identidad de las fuentes se preserva cuando existe riesgo para su seguridad, sin comprometer la veracidade de los hechos.