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«»Cuanto más dificultades enfrentamos, más cerca de Dios podemos llega

Una cristiana cuenta que fue abandonada por su marido e hijos y que enfrentó muchas tormentas para seguir adelante con su fe en Cristo

Hace algunos días, el equipo de Puertas Abiertas visitó a un grupo de cristianos perseguidos en Asia Central y tuvo un encuentro con Ma Thay (seudónimo), que vive en un país de mayoría budista. Debido a la firme postura de su marido de no abandonar el budismo, ella tuvo que soportar muchas dificultades para seguir a Cristo. La cristiana tiene 56 años y también creció en una familia de creencias budistas, pero a través de su madre y hermana menor ella conoció a Jesús.


Al principio, ella fue contra la decisión de ellas, e intentó hacer que regresaran a su antigua fe, alegando que estaban siguiendo una creencia extranjera, pero al final, ella misma se convirtió al cristianismo. «»Mi hermano no aceptó ese cambio, entonces actuó con violencia, rompió el techo de la casa, quemó las ropas de mi madre y destruyó muchos objetos. Él llegó a expulsar a mi madre de casa»», dijo.


En aquella ocasión, Ma Thay cuenta que estuvo de acuerdo con lo que su hermano hizo. «»La reprendí también, pero después de que me convertí, le expliqué a mi hermano sobre el amor y bondad de Dios»», reconoce. «»Fue en una madrugada, cuando una voz dentro de mí dijo que yo debía conocer el Salmo 23. Como yo no sé leer, le pedí a mi sobrina que abriera la Biblia y leyera. Fue maravilloso para nosotras dos»», recuerda ella, contando que en la época el marido le presionaba y ella tenía incluso que ocultar la Biblia. «»Cuando estaba borracho, me golpeaba. Una vez él lastimó mi cabeza y sangró bastante. Los vecinos me ayudaron. «»Tuve rabia de él, pero después oré y lo perdoné»», recuerda.


Para mantener a la familia unida, la cristiana soportó esa vida durante un tiempo. «»Él luchó mucho para que yo volviera al budismo. Después, se fue de casa, llevó a nuestros hijos, nuestros muebles y sólo dejó la Biblia y un tazón vacío. Yo lloré mucho. Pero seguí adelante, aprendí a reparar bicicletas y asumí el pequeño taller que era de él. Recibí ayuda de hermanos en la fe y el equipo de Puertas Abiertas. Cuando mi hija mayor se casó, no fui invitada, pero oré por ella «», cuenta.


Con el tiempo, los hijos pasaron a visitarla, escondidos de su padre. «»Cuando mi segunda hija se casó, fui autorizada a participar en la ceremonia y todo fue mejorando. Ahora mis nietos me visitan también y uno de ellos ya aceptó a Jesús «», se alegra al contar. Su deseo y oración es que todos sus hijos conozcan al Señor. «»A pesar de todo, permanecí firme en Cristo y pude afrontar las tempestades que vinieron sobre mi vida. Yo sé que sin él no podré ver el cielo. Él es mi salvación. Aprendí que cuanto más dificultades enfrentamos, más cerca de Dios podemos llegar»», concluye Ma Thay.

La Redacción Puertas Abiertas América Latina es el equipo editorial con más de 7 años de trayectoria en la cobertura de la persecución a los cristianos en el mundo. Publica noticias basadas en relatos directos de corresponsales y cristianos locales en más de 70 países. Nuestro proceso editorial se basa en la verificación, contextualización y evaluación de riesgos. La identidad de las fuentes se preserva cuando existe riesgo para su seguridad, sin comprometer la veracidade de los hechos.