Bienvenido
Accede a tu cuenta o regístrate gratis.

Cuando es imposible olvidar

Según sobrevivientes del ataque de Al Shabaab, es imposible sacarse de la mente las fuertes escenas de lo ocurrido



Cuando los militantes de Al Shabaab invadieron el campus de la universidad de Garissa, al este de Kenia, fue vista claramente la realidad de la persecución religiosa: musulmanes fueron salvados y los cristianos asesinados. Todos los alumnos que estaban en una reunión de oración, murieron aquella mañana. Actualmente, a pesar de la tristeza que sienten, muchos estudiantes se reúnen para recordar a sus amigos.


Un funcionario explicó: «»lamentablemente, ahora la cantidad de no musulmanes dispuestos a estudiar en esta universidad se redujo, el miedo aún existe y el lugar no está considerado como seguro. Cuando organizan algún evento muchos están preocupados y ansiosos»».


«»Me gustaría borrar ese día de mi memoria»» confesó uno de los sobrevivientes pidiendo no ser identificado por motivos de seguridad. Contó que algunos musulmanes intentaron proteger a estudiantes cristianos, al decir que también eran musulmanes, pero como no lograron recitar textos del Corán, los mataron.


Kenia es el 18° país en la actual Lista Mundial de la Persecución, donde los cristianos continúan enfrentando la presión del gobierno, familia y sociedad. Con la llegada de las elecciones cada vez más cerca, el 6 de agosto, el clima se pone más tenso. La comunidad cristiana está trabajando arduamente para que no haya conflictos de razones políticas, ni violencia contra cristianos. Ora por la iglesia en Kenia.??


?

La Redacción Puertas Abiertas América Latina es el equipo editorial con más de 7 años de trayectoria en la cobertura de la persecución a los cristianos en el mundo. Publica noticias basadas en relatos directos de corresponsales y cristianos locales en más de 70 países. Nuestro proceso editorial se basa en la verificación, contextualización y evaluación de riesgos. La identidad de las fuentes se preserva cuando existe riesgo para su seguridad, sin comprometer la veracidade de los hechos.