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Cristianos maldivos sufren con el radicalismo islámico

A pesar de las dificultades, el número de cristianos sigue creciendo a través de las iglesias subterráneas


El ex presidente de Maldivas, Mohamed Nasheed, se le permitió salir de la cárcel después de un corto período de privación de libertad, por una necesidad de tratamiento médico en Londres. Debido a sus críticas al gobierno, a lo largo de los años, fue detenido y condenado varias veces. En 1990, Nasheed fue detenido a causa de un artículo político que fue publicado en el Sangu, donde afirmó que el gobierno de Maldivas había engañado en las elecciones de 1989. Las declaraciones lo convirtieron en un «»preso de conciencia»» (POC) por Amnistía Internacional. El término se refiere a todos los presos a causa de etnia, religión, creencia u opinión política.

«»Nadie sabe si Nasheed volverá cuando se termine el tratamiento médico. Él afirma que debe permanecer donde su lucha por la democracia sea más efectiva. Mientras tanto, el país enfrenta el radicalismo islámico y los cristianos sufren persecución religiosa, pero aún así, el número de cristianos sigue creciendo a través de las iglesias subterráneas»», dijo uno de los analistas de persecución.

Ser cristiano en Maldivas significa enfrentar un intenso control social, nunca participar de reuniones o cultos, y mucho menos encontrarse con los hermanos en la fe, a no ser que sea secretamente, en una de las iglesias subterráneas que existen allá. No existen edificios que caractericen la ‘iglesia’, de la forma que conocemos, además de eso, los nuevos convertidos son perseguidos incluso por la familia. «»Únase a nosotros e interceda por esta nación. Que nuestros hermanos encuentren en Dios estrategia y seguridad para seguir adelante»», concluye el analista.

La Redacción Puertas Abiertas América Latina es el equipo editorial con más de 7 años de trayectoria en la cobertura de la persecución a los cristianos en el mundo. Publica noticias basadas en relatos directos de corresponsales y cristianos locales en más de 70 países. Nuestro proceso editorial se basa en la verificación, contextualización y evaluación de riesgos. La identidad de las fuentes se preserva cuando existe riesgo para su seguridad, sin comprometer la veracidade de los hechos.