Bienvenido
Accede a tu cuenta o regístrate gratis.

Cristianos convertidos no son considerados en informe de la ONU

La UNAMA, Misión de las Naciones Unidas de Afganistán, publicó recientemente su informe anual al respecto de la situación de civiles en áreas de conflictos armados y reveló un aumento del 25% de los casos con víctimas en comparación al 2014. La mayoría de las atrocidades tuvo como autor principal el Talibán, cuya influencia solo aumenta


“Lo que me deja más abatido es que las viudas y los huérfanos sufren el doble porque no pierden solamente a sus maridos y padres (en la mayoría de los casos, las víctimas son hombres), pero también sufren porque sus suegros inmediatamente comienzan a maltratarlas, haciendo con se sientan un fardo. Además de esto, no hay algún tipo de mención sobre los convertidos en el informe. El único punto mencionado en un pequeño capítulo son ataques en locales islámicos. Esto prueba que los grupos convertidos están haciendo un excelente trabajo viviendo de manera clandestina. Sin embargo, esto también indica que ellos no están siendo considerados. Esta es una de las razones por la cual Open Doors ora por ellos, para que ellos se mantengan firmes a través de las oraciones”, afirma Daniel, analista de Open Doors.


“Esto demuestra que Afganistán aún tiene un largo camino por recorrer. Es verdad que la capital, Kabul, es más segura que otras partes del país, aunque de todas formas algunos ataques ocurren allí también. Para nuestros hermanos y hermanas eso significa que necesitan mantenerse escondidos, no solamente por una cuestión de seguridad, sino para evitar que ellos se vuelvan un albo para los grupos radicales, o más probable, albos de sus propias familias,” finaliza Daniel.

La Redacción Puertas Abiertas América Latina es el equipo editorial con más de 7 años de trayectoria en la cobertura de la persecución a los cristianos en el mundo. Publica noticias basadas en relatos directos de corresponsales y cristianos locales en más de 70 países. Nuestro proceso editorial se basa en la verificación, contextualización y evaluación de riesgos. La identidad de las fuentes se preserva cuando existe riesgo para su seguridad, sin comprometer la veracidade de los hechos.