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Autoridades rechazan eliminar el Islam como religión oficial del país

Aunque el gobierno de Bangladesh se declare un estado laico, hace uso de diversas leyes islámicas para gobernar el país

El Tribunal Supremo de Bangladesh rechazó una petición que pretendía eliminar el Islam como la religión oficial del estado. En la actualidad, algunas leyes islámicas rigen el país, que se encuentra en la 35ª posición de la actual Clasificación de Persecución Religiosa. Los convertidos al cristianismo, que vienen del Islam o del hinduismo son atacados constantemente, de diversas maneras, y rechazados por la comunidad y la familia. Esto ha estado sucediendo a lo largo de los años, pero después que ocurrió el asesinato de cuatro bloggers seculares, por grupos islámicos radicales, el año pasado, el gobierno declaró una guerra contra el extremismo islámico.

«Esta decisión del Tribunal Supremo no es una sorpresa, ya lo esperábamos. La situación del país es complicada, ya que Bangladesh sigue siendo la única nación que se declara laica y al mismo tiempo se denomina oficialmente islámica. Debido a esto, la situación de la libertad religiosa está cada vez más presionada y el clima es tenso para los cristianos. El país está viviendo de apariencias», comenta uno de los analistas de persecución.

Además de la situación religiosa, las tensiones políticas alcanzaron otro nivel con la orden de detención, emitida recientemente contra el líder de la oposición, Khaleda Zia, por llevar a cabo un ataque violento contra el gobierno, en enero de 2015. Reuters informó que el líder tratará de pagar la fianza para no ser detenido. Con todos estos problemas, las iglesias se enfrentan a una persecución aún mayor, luchando por mantenerse en pie y, principalmente, para continuar sus trabajos de evangelización que, dependiendo de la situación, puede costar la propia vida de muchos cristianos. Ore por esta nación.

La Redacción Puertas Abiertas América Latina es el equipo editorial con más de 7 años de trayectoria en la cobertura de la persecución a los cristianos en el mundo. Publica noticias basadas en relatos directos de corresponsales y cristianos locales en más de 70 países. Nuestro proceso editorial se basa en la verificación, contextualización y evaluación de riesgos. La identidad de las fuentes se preserva cuando existe riesgo para su seguridad, sin comprometer la veracidade de los hechos.