“El Dios al que servimos puede librarnos”: Un devocional de Fe para la vida y para la muerte
Publicado el 17 May 2026 • Actualizado el 15 May 2026

En este artículo, compartimos una reflexión bíblica basada en Daniel 3:17-18, que nos invita a recordar que la verdadera fe se basa en el carácter de Dios y no en las circunstancias. Aun en medio de la persecución y el sufrimiento, Dios continúa fortaleciendo a su pueblo a través de su palabra. Sé edificado y compártelo con tu iglesia y amigos.
¿Será que tengo suficiente fe?
¿Cómo responderías a la pregunta: “¿Qué es la fe?” ¿Con la cita de Hebreos 11:1, el versículo que afirma: “la fe es la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve”?
Si esa fuera tu respuesta, ¿cómo explicarías este versículo? Tal vez algunos dirían: “solo hay que creer para conseguir el dinero para comprar una casa propia”. O afirmarían que el pasaje bíblico muestra que “si tengo la certeza, recibiré la cura que espero”, por ejemplo.
Pero, si esa cura no llega, ¿significa entonces que la fe no fue suficiente?
Un concepto equivocado sobre la fe
Podemos tener una idea equivocada de la fe. Pensamos que la fe es una moneda de cambio para que Dios responda nuestras peticiones. Entonces, si tengo mucha fe, viviré milagros. Si no, nuestras oraciones no serán respondidas. Y sí, necesitamos fe para acercarnos a Dios.
Sin embargo, la fe bíblica no se mide por los resultados inmediatos, sino por la relación con Dios. Por eso la Biblia afirma que “sin fe es imposible agradar a Dios”, porque la fe es, ante todo, el camino que nos acerca a él (Hebreos 11:6).
El Dios a quien servimos puede librarnos
En la historia de los tres amigos de Daniel — Sadrac, Mesac y Abednego — vemos que la fe tiene mucho más que ver con depender de Dios.
Su fe no era una “fuerza mental”, un sacrificio o una penitencia (como orar de madrugada, ayunar u ofrendar) para obtener un favor de Dios. Y no es que no debamos hacer estas cosas, sino que debemos preguntarnos con qué propósito las hacemos.
“El Dios a quien servimos puede librarnos […]. Pero, aunque no nos libre, […] no serviremos a tus dioses.”
Daniel 3:17-18.
Fe valiente y fe obediente
La fe se basa en el carácter de Dios, en quién es él. Sadrac, Mesac y Abednego conocían a Dios. No se rebelaron contra el rey; enfrentaron la situación confiando en que Dios los libraría, si esa era su voluntad.
Como conocían el poder de Dios, no tuvieron miedo, sino que se mantuvieron firmes con una fe valiente.
Además de confiar en el poder de Dios, también se sometieron a su voluntad. No dieron por hecho que Dios los salvaría del horno de fuego; estaban preparados incluso para morir. Así demostraron una fe obediente. Sin importar las consecuencias, permanecieron fieles al mandamiento de adorar solamente a Dios.
Que tú puedas conocer cada vez más a Dios y poner en él tu fe, tanto para la vida como para la muerte.
¿Por qué importa este devocional?
Millones de cristianos alrededor del mundo enfrentan rechazo, persecución y violencia por seguir a Cristo. Puertas Abiertas trabaja para apoyar a la Iglesia Perseguida a través de la oración, la ayuda práctica y el fortalecimiento espiritual. Conoce esta realidad.
Tiempo de actuar: pon la reflexión en práctica
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