Bienvenido
Accede a tu cuenta o regístrate gratis.

Puertas cerradas, corazones abiertos

En el norte de África, un grupo de brasileras encuentra cristianos secretos y obreros que luchan día a día para vencer las dificultades de servir a Jesús en un país islámico. Para proteger la identidad de los cristianos, en el nombre del país no es mencionado


De par en par, las ventanas fueron cerradas en la casa de Hafilda. Ella no quería que sus vecinos escuchasen lo que estaba sucediendo en ese lugar; algo que fue compartido apenas con una hija y una amiga muy allegadas. Un domingo por la tarde, cristianas brasileras que viajaron hasta este lugar se unían a esa cristiana secreta en oración.


Hafilda es una de los pocos miles de convertidos de su país. Nascida en una familia musulmana, ella esconde su conversión a fin de preservar su vida. «»Quedé sorprendida al encontrar en aquel país a una mujer llena de Dios, a pesar de toda la persecución y de la falta de oportunidad de reunirse en una iglesia, como nosotras»», compartió Vera Sapia, una brasilera presente allí.


En aquel país del norte de África, el cristianismo es apenas para extranjeros. Los nacionales son considerados musulmanes. Y punto. Por eso, el culto en las poquísimas iglesias existentes es reservado apenas para extranjeros. El grupo de brasileras tuvo la oportunidad de visitar una iglesia, que queda a pocos metros de distancia de casa de Hafilda, pero ella no puede ir. Suzana Queiroz, otra viajante, explica la sensación única de estar allí: «»En aquella pequeña congregación, oré por Hafilda y por todos los demás cristianos perseguidos de aquella nación, que pasan por la puerta, escuchan la música, sienten la comunión, pero aún no pueden entrar a prestar culto»».


Secretos y solitarios


Por dentro las puertas también están cerradas, personas de diversas nacionalidades alaban a Dios en inglés. La mayoría de ellos son obreros. El grupo tuvo la oportunidad de conocer más de cerca al hermano César, natural de México, que vive hace nueve años en aquella nación con su familia. Animada por conocerlo, Jacqueline Dias luego quiso registrar el momento con una fotografía. Pero César no se lo permitió: «»No puedo exponerme ni a mis hermanos. El único recuerdo nuestro que usted puede llevarse es en su mente y corazón»».



Así como los convertidos nacionales, los obreros extranjeros también se mueven con cuidado. Todos los obreros que el grupo de brasileras conoció poseían una profesión. Dentro del grupo, conocimos a Rose, una simpática escocesa que hace cuarenta años ejerce la profesión de partera en el país. Durante todos estos años, Rose no formó una familia. En las palaras de una de las visitantes, Rosangela Bittencourt, «»se trata de una mujer fuerte que, cuando es cuestionada sobre su estado civil, dice orgullosamente que está casada con la obra de Cristo»». Con su profesión, Rose tiene la oportunidad de entrar en casas de familias locales y, poco a poco, dejar que sientan el perfume de Cristo que exhala su vida.



Ore por los cristianos en este país, para que Dios los fortalezca y continúe usando sus vidas para alcanzar más vidas para Cristo.

La Redacción Puertas Abiertas América Latina es el equipo editorial con más de 7 años de trayectoria en la cobertura de la persecución a los cristianos en el mundo. Publica noticias basadas en relatos directos de corresponsales y cristianos locales en más de 70 países. Nuestro proceso editorial se basa en la verificación, contextualización y evaluación de riesgos. La identidad de las fuentes se preserva cuando existe riesgo para su seguridad, sin comprometer la veracidade de los hechos.