Cristiana relata sobre sus días en cautiverio
Publicado el 30 Dic 2015
Mercy* es una mujer de 22 años, del estado de Borno, en el noreste de Nigeria, y que fue secuestrada en junio del 2014, cuando Boko Haram invadió la pequeña ciudad de Gwoza donde ella vivía. Esta es la primera vez que ella habla sobre las cinco semanas que permaneció en cautiverio, donde fue forzada a casarse, y donde fue obligada a asistir a varios asesinatos y sometida a las exigencias de sus captores para seguir el islam.
«»Todo el mundo en la cuidad corrió para salvarse. Mi papá y yo fuimos separados. Yo no sé que sucedió con él. Yo creo que el murió de la misma manera que muchos otros murieron, porque ellos se rehusaron a negar a Cristo. Yo y otras cuatro mujeres fuimos llevadas bajo amenazas de golpes, si no obedecíamos las ordenes»», relata Mercy.
«»Mi primer día fue un infierno, yo lloraba mucho, pero también oraba pidiendo a Dios que me diera valentía. Fuimos interrogados, ellos nos invitaron a volvernos musulmanas. Las mujeres aceptaron inmediatamente y se casaron con miembros de Boko Haram. Yo imploré diciendo ser cristiana, entonces me golpearon mucho y me forzaron a casarme con uno de ellos. Participé de enseñanzas islámicas y oraciones. También fui torturada. Vi muchos cristianos siendo muertos, pero no negaron su fe. Puedo decir que vi el cumplimiento de muchas cosas que leí en la Biblia. Gracias a Dios fui rescatada después de una campaña del gobierno y aún viviendo entre ruinas ahora, soy agradecida con Jesús por estar viva y libre»», concluyó la cristiana.
*Nombre alterado por motivos de seguridad.
La Redacción Puertas Abiertas América Latina es el equipo editorial con más de 7 años de trayectoria en la cobertura de la persecución a los cristianos en el mundo. Publica noticias basadas en relatos directos de corresponsales y cristianos locales en más de 70 países. Nuestro proceso editorial se basa en la verificación, contextualización y evaluación de riesgos. La identidad de las fuentes se preserva cuando existe riesgo para su seguridad, sin comprometer la veracidade de los hechos.
Noticias relacionadas

400 cristianos son obligados a huir de la violencia de cárteles en México

“Un día la policía puede llevarme, pero Dios estará conmigo”


